Bioprost para Prostatitis No Bacteriana: Alivio del Dolor Pélvico
Bioprost combina 7 ingredientes naturales con evidencia científica para abordar la prostatitis crónica no bacteriana o síndrome de dolor pélvico crónico. Los ingredientes clave para esta condición son: Uña de Gato, Achiote, Semillas de Calabaza.
Ingredientes clave para Prostatitis No Bacteriana
Achiote
Compuesto activo: bixina
Mecanismo: Antiinflamatorio que reduce el tamaño de la próstata inflamada y protege las células prostáticas del daño oxidativo
Uña de Gato
Compuesto activo: alcaloides oxindólicos
Mecanismo: Inmunomodulador que inhibe TNF-α y reduce la inflamación crónica prostática
Semillas de Calabaza
Compuesto activo: beta-sitosterol y zinc
Mecanismo: Inhibe la 5-alfa reductasa, reduciendo la conversión de testosterona en DHT
Plan de tratamiento con Bioprost
El tratamiento con Bioprost sigue un proceso de tres etapas durante 60 días. Dosis recomendada: 2 cápsulas al día, tomadas en momentos diferentes del día.
Elimina toxinas del sistema urinario, reduce la presión al orinar y comienza la desinflamación.
Desinflama la glándula prostática, alivia el ardor urinario y mejora la circulación sanguínea.
Consolida la desinflamación, crea barrera protectora y mantiene los niveles de testosterona elevados.
Bioprost — Solicita información
S/ 522 S/ 297 (ahorro S/ 225)
Registro Sanitario N8308122N/NALNRB · Laboratorio Organic S Natural S.A.C. · Sin compromiso
Preguntas frecuentes sobre Bioprost para Prostatitis No Bacteriana
¿Bioprost alivia la prostatitis no bacteriana?
La uña de gato y el achiote son antiinflamatorios naturales que reducen la inflamación prostática sin necesidad de antibióticos (que son ineficaces en este tipo). Las semillas de calabaza apoyan la salud prostática general.
¿Por qué los antibióticos no funcionan?
Porque no hay infección bacteriana. El dolor se debe a inflamación crónica, tensión muscular del suelo pélvico, o sensibilización nerviosa. El tratamiento es multimodal: antiinflamatorios, relajantes musculares, y fisioterapia.
¿Tiene cura?
Es una condición crónica que se puede controlar. El tratamiento incluye: manejo del estrés, fisioterapia del suelo pélvico, calor local, actividad física, y suplementos antiinflamatorios como Bioprost.